Ediorial turfístico ¿Pagan justos por pecadores?
El daño ya está hecho. El nuevo caso de doping con cocaina en el turf argentino pega en el corazón mismo de la integridad del deporte, más allá de que pueda ser explicado y tenga un culpable definido Hay un daño al bienestar equino y a la credibilidad de las carreras, que soportan, todavía, un importante estigma social. Pone al turf en la vereda de los malos; en algunos sectores se nota avidez por condenarlo. Le hace la peor de las famas. Lo desmerece, lo desacredita, maltrata su reputación. Es la historia de un entrenador inmaculado, bicampeón, que pena por la actividad ilicita y clandestina de un peón de su stud; es la realidad de un caballo con derechos a tener una vida sana, como todos. El entrenador fue suspendido por dos años y medio cuando estaba en la cresta de la ola sin comerla ni beberla. El caballo también fue inhabilitado para correr. El peón tiene una causa judicial abierta por tenencia de estupefacientes, no se sabe si para consumo o venta. No es la primera vez q...